domingo, 27 de mayo de 2012

ESTO ES LA GUERRA

Estoy en plena batalla y cada día me queda menos munición. Hay días en los que me escondería tras la trinchera y días en los que miraría al enemigo a los ojos desde primera línea de fuego. Sin embargo, camino por territorio hostil bailando al son del silbido de unas balas que no siempre consigo esquivar.

Cada herida es menos dolorosa. Cada golpe es mejor encajado. Cada cicatriz me hace más fuerte. Sin embargo, hay algo que nunca podré cambiar: no sé perder. Odio esos momentos en los que sólo valoro el resultado y no las lecciones que he aprendido con él. Odio ese mal sabor de boca que siento cuando el enemigo te supera. Pero si algo positivo tienen las derrotas es que todas y cada una de ellas te curten de cara al futuro. No hay nadie que haya llegado a la cumbre sin haber mordido el polvo antes.

Cada guerra es diferente y cada una de ellas está compuesta por cientos de batallas que tenemos que librar. Ni vamos a ganar todas, ni vamos a caer siempre. Lo ideal es vencer a menudo y caer de vez en cuando, porque cada derrota ha de servir de aprendizaje para futuras batallas. Nunca viene mal una curita de humildad para seguir progresando. Nunca viene mal volver a pisar la tierra. Nunca viene mal sacar fuerzas de donde no las hay para seguir peleando.

Todos tenemos una guerra por la que pelear, un objetivo que alcanzar, un motivo para luchar. Da igual cuantas veces caigas y cuantas veces hayas salido ileso. Sólo importa llegar a la meta siéndose fiel a uno mismo y a sus principios, sintiéndose orgulloso al mirar atrás, porque una vez que llegas, nadie te va a preguntar cómo lo has hecho. Al fin y al cabo, esto es la vida. Esto es la guerra.


"Y si no piensas echar atrás,
tienes mucho barro que tragar"

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