La vida son caminos que recorremos a lo largo de nuestra existencia. Unas veces los escogemos libremente, con el fin de disfrutar, de ser feliz, sabiendo a dónde, con quién y porqué caminas; pero otros los tomas por obligación, bien porque es la continuación del camino que tanto te gustaba, porque la situación te obliga o porque, simplemente, es lo mejor para ti.
Lo bonito de la vida es que nunca sabes cual va a ser la próxima dirección que has de tomar. Vives feliz mientras disfrutas del camino que has decidido andar, pero eso no implica que sea el mejor para ti, que no tenga escollos o que, simplemente, tenga su fin. Es entonces cuando llegas a un cruce y surgen tus dudas. ¿Dónde voy? ¿Por qué voy? ¿Merece la pena este camino que estoy realizando? ¿Y si cambio y me equivoco? ¿Y si sigo y me equivoco? ¿Y si me equivoco sea cual sea mi decisión?
Caminos hay muchos. Que duren toda la vida, pocos. Todos los caminos tienen un final. Todos los caminos te hacen sonreír y llorar a partes iguales. Todos los caminos llevan a tu felicidad. Si no es el inicial, ya te llevará una de las desviaciones que tomes, pero tarde o temprano te alegrarás de haber tomado el camino que un día tomaste. Los hay buenos y malos, pero la clave para llevarlos con la mayor normalidad es aceptarlos cuanto antes. Escribirlo es fácil, llevarlo a la práctica mucho más complicado, pero estar convencido de ellos es mi asignatura pendiente.
Tendré que mirar al frente y ver que, a pesar de que este camino no me agrada, es el acertado. Tendré que tomar decisiones con las que no siempre esté de acuerdo sabiendo que es lo mejor para mí. Tendré que aceptar lo que venga a lo largo del camino y salvar los escollos que encuentre, pero no tomaré nunca la primera salida si no es la acertada. Eso sería de cobardes.
Tendré que aprender a vivir con la posibilidad de encontrarme contigo y sonreír como si no pasase nada, a vivir con el riesgo de encontrarte en cualquier bar con otro, a ir al fútbol y verte disfrutar con lo mismo que yo, a abrir las redes sociales y ver que, a pesar de todo, eres feliz.
Tendré que aprender a exprimir cada sonrisa al máximo, a dedicarme única y exclusivamente a aquello que me corresponde, a vivir mi vida al límite, a disfrutar de la compañía de los míos, a salir a la calle sin un plan milimetrado por si te encuentro, a vivir mi vida, a vivir sin ti.
Aunque llevo poco tiempo en este nuevo camino, tengo claro que es el mejor para mí aunque me cueste reconocerlo. Quizás sea un tanto complicado, quizás hubiera podido evitarlo, pero lo que tengo claro es que si estoy aquí es para aprender, para crecer como persona y para, tarde o temprano, encontrar la salida que lleve a tiempos mejores. Y a pesar de que es pronto lo estoy intentando al máximo. A veces con éxito, a veces sin él, pero siempre con la mejor de las intenciones, ya que aunque no me agrade, este es el camino que me toca recorrer.
"Un marinero en Madrid [...] un poeta sin su Abril"

Afirmas que "Todos los caminos llevan a tu felicidad", pues bien, yo digo que no: El camino es la felicidad. La felicidad no es un objetivo ni un fin, es un camino, un proceso. Nunca llegas a conseguir el máximo de felicidad. ¿Verdad? Porque puedes serlo en un determinado momento... y en un pequeño tiempo dejar de serlo.
ResponderEliminarQuizás ese camino, tu camino, pueda llevarte a un sueño, tu sueño, sin embargo ¿qué es más bonito? ¿llegar a la montaña o el gran esfuerzo y largo recorrido que has hecho para llegar a ella? En mi opinión creo que lo segundo, creo que lo maravilloso de ser feliz y de poder llegar a un sueño es el proceso y el camino que te han llevado hasta él. ¿O acaso sería bonita la final de mañana sin antes haber disfrutado del camino que nos ha llevado hasta ella? Piénsalo ;)
Con respecto a lo de tiempos mejores y peores... te diré que la vida es un arcoiris que incluye el negro, es decir, que lo malo siempre va a estar ahí, una piedra siempre va a entorpecer tu camino, pero de tí depende esquivarla o quedarte donde estás y no poder continuar.
Nada más, espero que seas feliz recorriendo ese camino, tu camino ;)